jueves, 17 de septiembre de 2009

BUSCANDO UNA OPORTUNIDAD ANTE CADA OBSTÁCULO


Problemas, obstáculos, Adversidades = Oportunidades, puertas abiertas, bendiciones!!!

Atesora este poderoso concepto en tu mente, en tu corazón, en tu alma, guárdalo en tu subconsciente hasta que se arraigue profundamente: Acepta la posibilidad de que “Vos también podes!!!” Y recuérdatelo cada día de tu vida, especialmente cuando te enfrentes a una crisis o surjan grandes obstáculos delante de ti! “Yo también puedo lograrlo! Yo también puedo crecer! Yo también puedo prosperar!”.

Todos los días millones de personas en el mundo, renuncian a buenas ideas y a proyectos con un tremendo potencial de éxito, al ponerse a analizar las imposibilidades y los obstáculos imprevistos que pueden surgir. La gran mayoría nos fuimos acostumbrando con los años a pensar negativamente. Un pequeño y simple obstáculo, cuando ha hallado un lugar en la mente del individuo para desarrollarse, hace caer por tierra todos los otros argumentos positivos que demuestran que sí se puede lograr.

Lo bueno es que la historia revela ejemplos de grandes hombres celebres que triunfaron a pesar de sus grandes impedimentos y una no pequeña adversidad. Gente singular como vos y como yo pero que tenían una cualidad muy destacada: sabían encontrar una oportunidad ante cada dificultad de la vida.

Gente especial que a pesar de haber sido calificados como inadaptados, burros, y poco inteligentes en su niñez, no fueron el motivo suficiente como para desalentarlos ni para inhibir el desarrollo de una inteligencia superior de los celebres genios de la humanidad, personajes como Tomas Edison y Albert Einstein.

Haber sido privado del don de la audición no limito a Beethoven de crear una de las obras sinfónicas mas bellas que se hayan escuchado jamás.

YO TAMBIEN PUEDO, NO SOY DIFERENTE...

SER LIDER CON UNO MISMO


Para comprender el verdadero significado de "ser un líder con uno mismo", les propongo una experiencia en la simpleza de la cocina de nuestras casas.

En tres recipientes con agua hirviendo, colocamos en uno de ellos una zanahoria; en el segundo, un huevo; en el último agregamos dos o tres cucharadas de café y respetamos los tiempos de cocción de cada uno de los elementos, colocados en el agua hirviente.

Notaremos que la zanahoria antes de cocinarse era rígida, dura y muy difícil de quebrar; mientras que luego de ser hervida en el agua, se transformó en un cuerpo blando y muy fácil de aplastar con un tenedor.

El huevo, con su apariencia frágil y con un espíritu fluido, luego de pasar por agua hirviendo, parece no haber sufrido transformaciones; sin embargo, al romper su cáscara, comprobaremos que esa fluidez se endureció, al igual que su corazón o yema.

El café, en cambio, tiñó el agua hirviente y hasta le dio aroma y sabor.

La adversidad, actúa con nosotros como lo hizo el "agua hirviendo" con la zanahoria, el huevo y el café.

¿Qué somos nosotros ante las adversidades?... ¿Somos zanahoria, huevo o café?

¿Somos aparentemente duros y rígidos como una zanahoria, difíciles de quebrar, que ante una circunstancia adversa de la vida nos volvemos blandos y a punto de deshacernos en la depresión?.
¿Somos huevos, tal vez?... ¿tanto como que nuestro espíritu se endurece como nuestro corazón, a tal punto que cuando llega una oportunidad de amar, ni siquiera nos damos cuenta de que nuestros sentimientos se bloquearon?.
¿O somos café?... eligiendo convertir las adversidades en verdaderos “desafíos” de la vida, en verdaderas “oportunidades” para aprender y fortalecernos.
“Oportunidad” es una palabra compuesta del latín que significa “antes del puerto”. Es decir, luego de navegar, siempre hay una oportunidad. Y sin duda, si naufragáramos, nos habríamos ahogado en el mar de las decepciones y jamás hubiésemos llegado a “buen puerto” para emprender nuevamente un viaje más preparados, gracias al aprendizaje obtenido en ese constante navegar de la vida.

El "auto-liderazgo" es la condición humana del autodes-cubrimiento. Es descubrir y poten-ciar nuestras fortalezas; es aceptar y transformar nuestras debilidades, explorando las profundidades de nuestro Yo Interior, donde habita la esencia del universo y sus principios.